domingo, 24 de marzo de 2013

Despedida



Esta semana, hablaré sobre lo sucedido con las elecciones para consejero divisional, específicamente en lo que respecta a la carrera de administración y a mi candidatura.

No es mi estilo hablar mal de los contrarios, pero algo muy turbio sucedió ese día. Faltando una hora para el cierre de las casillas, la urna de administración se encontraba a menos de la mitad de su capacidad, pero cuando comenzó el conteo la urna se encontraba a poco más de la mitad. Tal vez sean solo suposiciones mías, no tengo la manera de comprobar nada y menos cuando en vez de esperar ahí, cerca de las casillas a que terminara la votación, decidí irme con unos amigos de Administración, Derecho y Sociología a tomar una cerveza a la unidad que está a un costado de la Metropolitana, por lo que llegué tarde al conteo.

Cuando comenzó el conteo, lo primero que note fue que la urna tenía más votos que la última vez que la había visto, lo que llamó mi atención. Sin embargo, no le di mucha importancia, y solamente hice un breve comentario a un compañero que estaba conmigo. En el momento en que se abrió la urna y salieron cerca de 20 votos consecutivos para el otro candidato, me di cuenta de que nunca debí haberme ido faltando solo una hora para el cierre de la votación.

Perdimos por solo ocho votos, incluyendo ya aquellos para la otra planilla que aparecieron dentro de otras urnas. Ni modo, así es la vida; no siempre se puede ganar, pero no me voy con las manos vacías: he aprendido una lección sobre como se maneja la democracia en nuestro país en todos los niveles. Ahora, solo queda esperar que el otro candidato, quien se encuentra por cuarta vez en un cargo estudiantil, realmente haga su trabajo y trate de mejorar las condiciones en las que se encuentra la carrera y sobretodo nuestra universidad, la Metropolitana, que es lo más importante.

domingo, 17 de marzo de 2013

Todo cambia


Esta semana, hay mucho que contar. Para empezar, me invitaron a participar en la elección para consejero divisional por parte de la carrera de administración. Nunca había pasado por mi mente participar en él, de hecho ni sabía que se podía, pero el tener la oportunidad de ayudar a la Metropolitana de verdad me alegra. Así que realmente espero que todos los compañeros de la división de CSH se informen sobre las propuestas de cada candidato, elijan al que mejor les parezca y que participen que es lo más importante a fin de cuentas. Por cierto la elección es el miércoles 17 por lo que creo que cuando lean esto, si es que lo hacen, ya habrá finalizado.


¿Recuerdan que quería cambiarme a Sociología? Aun quiero estudiar algo así, pero mientras buscaba información, sobre Enrique Dussel, descubrí que hay algunos diplomados sobre derechos humanos, latinoamérica y cosas por el estilo en la UACM de manera gratuita. Por lo que he decidido que en los próximas días iré a alguno de los planteles a pedir informes y conocer las instalaciones. Supongo que de esta forma me quitaré, aunque sea solo un poco, la espinita de estudiar algo más social mientras termino mis estudios de administración.


Cambiando de tema. Este año fui al Vive Latino, tenía algún tiempo que no iba, y cómo han cambiado las cosas. Recuerdo que la primera vez que fui al festival solo era de dos días y la gente que asistía lucía muy diferente. Eso me hizo pensar en que la moda ha cambiado y me ahora me siento anticuado. Antes todos, o casi todos, traían pantalones entubados, y lucían un poco andrajosos. Ahora casi no vi gente vestida de esta forma. Incluso noté que algunos asistentes eran muy jóvenes, ¿por qué tan viejo no estoy?¿O sí?.


Durante todo el trayecto de regresó a mi casa, iba pensando en todas las cosas que ya no son iguales en mi vida y en general en la vida desde que deje de asistir al Vive Latino. Pensé en todo tipo de cosas, pero lo más sobresaliente es que hasta el clima es diferente. Nunca ,desde que yo recuerdo, hacía frío tan cerca de la primavera.


Todas las cosas que me sucedieron, durante la semana, me hicieron reflexionar sobre que las cosas nunca permanecen de la misma manera durante mucho tiempo. Bueno algunas sí permanecen iguales, por ejemplo; sino me apuro con la tarea me van a reprobar. Así que por esta ocasión aquí le dejamos.

domingo, 10 de marzo de 2013

Otra oportunidad

Esta semana fue verdaderamente agitada. No solo tenía, como de costumbre, demasidad tarea sino que también tuve tiempo, por primera vez en el trimestre, de divertirme un poco.

Comencemos con la elección de consejeros. Sí ya sé que no suena muy divertido, pero me parece fascinante la política y el poder participar en las actividades de la UAM siempre me ha interesado. Resulta que no tenía la más mínima idea de que podíamos elegir a nuestros consejeros, pero el candidato por el cual voté pasó a mi salón y con su discurso despertó en mi el interés por la elección. Así que ahí estuve, en la mañana, a primera hora votando por él y esperando los resultados en la noche. Para alegría mía y de buena parte de Administración, ganó la dupla que tenía las mejores propuestas.

Pero no todo ha sido felicidad. Recuerdan que jugariamos de nuevo en el torneo de la UAM. Lamento decepcionarlos, pero por lo visto, este trimestre no fue el trimestre de Los Uamitos. Aunque parecía que de nuevo, según Teté, tendríamos la oportunidad de jugar no aparecimos en el rol de juegos.

Para olvidarme del fiasco futbolero, fui al autocinema Coyote. Siempre había querido ir, pero por una u otra razón simplemente no podía. Así que esta vez, aunque ya se me estaban quitando las ganas, no deje pasar la oportunidad de conocerlo.

Justo cuando dieron las seis de la tarde, partí con mi novia rumbo hacia Santa Fé. Ella manejó de ida y yo lo hice de regreso aun cuando no me gusta manejar de noche. No siempre ha sido así. Antes me gustaba e incluso participaba en los tan famosos arrancones que se hacían por mi colonia. Era muy imprudente, pero quién no lo es a los 17 años. Tendría que aprender la lección a la mala, como a casi todos.

Aún hoy, a varios años ya, tengo muy presente todo. Era un domigno por la noche y yo tenía mucha prisa. Recuerdo que mi padre me decía que fuera más despacio, pero yo no veía inconveniente en pasarme algunos altos cuando las avenidas estaban despejadas. De nuevo, la luz del semáforo se puso roja y aceleré. Para mi desgracia, choqué de lleno contra un camión, mi carro quedó destrozado. Yo salí ileso, pero mi padre falleció por el accidente. En ese momento desperté demasiado asustado, todo había sido tan real que desde entonces pienso que me dieron otra oportunidad.

domingo, 3 de marzo de 2013

Landslide

Esta semana ha sido más feliz que las anteriores. Parece que comienzo a sentirme un poco mejor, aunque todos dicen que he perdido mi característico sentido del humor y creen que estoy siempre de malas. Tal vez sea verdad, pero que más da, al menos puedo decir a los demás qué he madurado. Aun cuando yo sé que no es así. Sigo siendo el mismo inmaduro de siempre.


No todo en la vida es tristeza como lo demuestra el hecho de que los Uamitos, mi equipo de fútbol, volverá a pisar las canchas. Resulta que mientras caminaba con mi novia por los campo deportivos de la UAM encontré a Teté, la encargada del torneo, quien me dijo que teníamos otra oportunidad. Al principio, me sentí feliz por la noticia pero después de ver mi pobre estado físico, la felicidad se fue por donde llegó.


Resulta que somos el peor equipo de la liga. Tenemos como cuatro goles a favor y algo así como 20 en contra, esto en tan solo dos partidos. Y ahora, parece ser que habrá días en los que debamos jugar hasta dos partidos por jornada. Tal vez si fuera cinco años más joven y 10 kilos menos pesado, podría aguantar algo así, pero como no el caso creo que es muy probable que muera en el segundo cuarto de algún partido o por lo menos entre en un coma diabético como en aquel comercial del Prevenimss.


Mi único consuelo es que alguien se compadezca de lo malos que somos y filme una película al estilo de los Pequeños gigantes o ,al menos, que nuestra reputación nos haga ganar algunos fans que nos vayan a apoyar el próximo jueves.


Cambiando de tema, a últimas fechas han comenzado a darme ganas de cambiarme a Sociología. Siempre he querido estudiar algo así, pero el tener que vivir de la generosidad de la gente no me atrae mucho. El poder estudiar a la sociedad me parece algo muy interesante , tal vez la estudie como segunda carrera, pero como creo que todo sucede por algo y que uno siempre está donde tiene que estar, lo mejor es que de momento me quede en Administración.

 
Esto del cambio de carrera me recordó cómo terminé estudiando en la UAM. Es extraño de que haya terminado fascinado por una escuela a la que nunca le había dado importancia, pero bueno esa será historia de otro momento.