Comenzaré por presentarme. Me llamo
Gabriel Yair Rojas Castrejón y soy estudiante de la UAM. ¿Mi
edad?¿Qué hay con ella? Solo les diré que tengo más años de los
que aparento y aunque ahora eso me resulta provechoso no siempre ha
sido así.
Trabajo por las tardes y aveces también por las mañanas, en un Café del cual soy dueño junto con mi hermano, aunque como él no se hace mucho cargo del mismo es más mio que de él.
Trabajo por las tardes y aveces también por las mañanas, en un Café del cual soy dueño junto con mi hermano, aunque como él no se hace mucho cargo del mismo es más mio que de él.
Saben, a veces quisiera volver a tener
diecisiete o dieciocho años de nuevo y no tener nada de que
preocuparme más que de las tareas de la escuela o de los partidos de
fútbol de los Pumas, sin embargo la vida se va poniendo más compleja con el
paso de los años.
Aunque para ser sincero, aún de vez en cuando tengo preocupaciones un tanto simples. Por ejemplo: mientras observaba el rol de juegos de esta semana del torneo de fútbol rápido de la UAM, me percate que mi equipo no aparecía en el rol y parece ser que ya no podremos seguir jugando este trimestre. ¡Qué lástima! Pensé. No es que fuéramos muy buenos pero al menos hacíamos reír a los que nos veían y pues eso ya es algo.
Aunque para ser sincero, aún de vez en cuando tengo preocupaciones un tanto simples. Por ejemplo: mientras observaba el rol de juegos de esta semana del torneo de fútbol rápido de la UAM, me percate que mi equipo no aparecía en el rol y parece ser que ya no podremos seguir jugando este trimestre. ¡Qué lástima! Pensé. No es que fuéramos muy buenos pero al menos hacíamos reír a los que nos veían y pues eso ya es algo.
Sin embargo no todas mis preocupaciones
son tan banales. Hace poco un querido amigo mio partió tan
repentinamente, que no me dio ni tiempo de decirle adiós. Pero creo qué el si lo hizo, a los pocos días, mientras me
encontraba esperando que el agua se calentara en el horno de
microondas, este se apagó porque el switch se bajó como si alguien
lo hubiera apretado y en las ventanas de mi cuarto, esa misma noche,
se escucharon pequeños golpes como cuando alguien suele llamarme.
¡Cosas raras que luego pasan! Dijo mi padre cuando pasó lo del switch. Eso me hace pensar en todas las cosas que desconocemos. Por ejemplo: Hace no mucho escuche en un programa de radio español que los bebés sueñan incluso antes de nacer pero, ¿con qué sueñan los bebés si no conocen imágenes del mundo? Supongo que nunca lo sabré.
Hace no mucho, mi novia me dijo que tal vez, ni siquiera después de morir sabremos todas las respuestas. Al menos de algo estoy seguro y es de que si no me pongo las pilas, no voy a pasar Redacción Universitaria y eso si es algo que me tiene preocupado.
¡Cosas raras que luego pasan! Dijo mi padre cuando pasó lo del switch. Eso me hace pensar en todas las cosas que desconocemos. Por ejemplo: Hace no mucho escuche en un programa de radio español que los bebés sueñan incluso antes de nacer pero, ¿con qué sueñan los bebés si no conocen imágenes del mundo? Supongo que nunca lo sabré.
Hace no mucho, mi novia me dijo que tal vez, ni siquiera después de morir sabremos todas las respuestas. Al menos de algo estoy seguro y es de que si no me pongo las pilas, no voy a pasar Redacción Universitaria y eso si es algo que me tiene preocupado.
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